Día de la madre



¡Ser mamá, no se nace, se hace!
No se nace siendo madre, es una construcción paulatina.
El resultado de la misma será dado por nuestra historia, lo recibido de nuestros padres, aquellas ilusiones que quisimos modificar de ellos, lo esperable hoy en día por la sociedad y principalmente y considero que mirar a nuestro hijo. Persona inigualable, única, irremplazable.
Nuestra posibilidad diaria de observar sus necesidades y adaptarnos a él. No implica vivir para él sino hacernos plásticos para que nuestra rigidez no los enfrente con nosotros. Que podamos ser el lugar donde descansar de las luchas, sea nuestro permanecer el lugar donde puedan descansar.
Eso habrá que multiplicarlo por cada uno de los hijos.
Nadie dijo que era una tarea fácil y tampoco que siempre será perfecto.
Pero bien vale la pena el esfuerzo.
Desde niñas a muchas nos dieron muñecas para cuidar, hermanos y mascotas. Quehaceres marcados por lo femenino que mostraron paso a paso que nuestro deber debía ser postergar muchas veces nuestras necesidades o deseos por el bienestar de otro.
Esos fueron seguramente indicios del ser mamá.
Hoy se complica ya que la sociedad nos muestra que también debemos ejercer otro rol fuera de casa.
¡Primeras generaciones con tantas funciones! Ya que no podemos caer en el descuido de nuestro matrimonio, de nuestros hijos ni de nuestro hogar (si no queremos perder algo de esto). ¡¡¡Todo bajo control!!!
Tarea agotadora que genera cansancio, mal humor y pérdida de espacios personales. Como un simple café con una amiga o un tiempo para gimnasia.
Es nuestro desafío construir un camino del ser madre y mujer sin morir en el intento, donde las ganancias de todo lo conseguido sea un disfrute y no un padecimiento,
¡¡¡¡¡Feliz día!!!!!
Lic. Laura Collavini
Psicopedagoga

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