Poder escuchar


Poder escuchar

¿Cómo es nuestra predisposición día a día a poder escucharnos, escuchar al que está al lado y a nuestros hijos?
Qué consecuencia tendrá hacerlo o no?
Tenemos muchas cosas para hacer, el tiempo no alcanza. Muchas hs. de trabajo más la casa, más las compras…más, más…
Y ahí quedan ellos. Nuestros niños acomódandose a nuestras situaciones, a las realidades que pueden no agradarles pero deben aceptarlas.
¿Cuáles son sus tiempos y cuáles los nuestros? Porque no se puede dar lo que no se tiene. Y en la construcción de lo diario, en poner qué vamos a hacer en cada momento, solemos quedar relegados. No solemos darnos tiempo para algo que nos guste, algo hecho simplemente por placer.
Si no lo hacemos por nosotros mismos es posible que al ofrecérselo al otro no sepamos cómo hacerlo o lo realicemos en forma deficiente. Ej: te llevo a la calesita pero mirando el reloj. Te llevo a la plaza pero no juego ni interactúo, simplemente espero que no me molestes. Pienso en otra cosa.
Los niños se adaptan a nuestras situaciones, es cierto. Pero todo tiene un precio. Lo pagan sus actitudes, sus cambios de humor, sus notas en el cole o su comportamiento con nosotros o sus pares.
Lo pagan sus sueños, su alimentación, su capacidad de atención y su posibilidad de jugar.
También es sabido que si no paramos nuestro quehacer por voluntad, nuestro cuerpo lo hace por necesidad, se traduce en enfermedad.
Podemos elegir día a día. Paramos y nos miramos y al hacerlo podemos luego mirar al otro o dejamos que la vida se encargue de mostrarnos su lección.
Lic. Laura Collavini
Psicopedagoga
www.fundaciónlauracollavini.org

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